martes, 5 de agosto de 2008

Pasión catalana, sangre española

Descuidando el lenguaje y la corrección ortográfica, el señor Puig se ha vuelto a enzarzar en polémicas fiscales, pero esta vez ha sacado su lado más chulesco y chabacano. Y es que parece ser que se haya envuelto en un espacio marginal que sobreviven base a sus actuaciones deplorables.

Retoma su línea de actuación, convirtiéndose en una caricatura de sí mismo, en la mofa de todo el panorama político y mediático español, mal que le pese. Quizás en la sociedad en la que él quedó anclado, las noticias no tenían mayor recorrido que el del chascarrillo entre amiguetes, pero alguien debería haberle comentado que hacer uso de la palabra en un blog es algo más que todo eso, y conlleva una cierta responsabilidad de la que ahora sus propios compañeros de partido intentan deshacerse.

Sr. Puig, si pretende autoproclamarse como la voz de todo un pueblo, que en principio y bajo su punto de vista tiene una lengua que lo abandera, lo menos que podría hacer es hacer buen uso de la misma. Para muestra, un botón: “Ens roben, ens diuen “hijos de puta” i tenim que estar callats? “ es parte del título de su post en el que hace referencia a la solidaridad catalana y la desagradecida actitud extremeña. Vaya y pregunte en todos esos colegios en los que solo se enseña en catalán, y verá qué “tenir que” es un castellanismo. Cualquiera con algo de mala uva pensaría que le queda a usted en sus venas algo de sangre española, que brota cuando se exalta. ¡Qué ilógicos son los sentimientos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

No sabía que se te diese tan bien escribir. Nada, hijo, eres y sigues siendo una caja de sorpresas.

A ver cual es la próxima.
Saludos,

Carmen