La sala 61 del Supremo ha anulado, por unanimidad, las candidaturas de las dos listas vinculadas al entorno de ETA, y eso ha dejado a muchos ciudadanos huérfanos, en un caladero de votos a los que ciertos partidos ya están echando las redes.
Otros, en cambio, se alegran de la noticia, sin hacer cuentas electoralistas. Por primera vez en democracia, unas elecciones vascas no tendrán presencia abertzale, y los seguidores del nacionalismo radical deberán elegir una opción democrática, o no elegir. Hace ya mucho tiempo que los familiares de las víctimas reclaman una situación como esta, en la que sólo los demócratas tengan opinión, dónde ETA no tenga una silla reservada en la primera línea de la política vasca.
Todos sabemos que seguirán influenciando, de una u otra forma, el devenir de la vida cotidiana de los vascos, pero al menos se van quedando relegados, arrinconados, tanto por los hechos como por los ciudadanos, que vuelven a apostar, según las encuestas, por una mayoría constitucional en la que ya aparece UPyD como nexo de unión. Y no habría mejor situación que la que los dos grandes partidos, PP y PSE, llevando a cabo un nuevo concepto de política en el País Vasco, dejando a un lado sus diferencias partidarias y pensando por primera vez en 30 años en el devenir del pueblo vasco.
El tribunal supremo ha abierto un nuevo panorama en la política vasca, basado en la coherencia. Y aunque no debería ser noticia el cumplimiento de la ley, nos llama la atención porque carecía de precedentes. Dejaremos atrás el pasado, y los gobiernos que si permitieron la presencia de ANV cuando estaba demostrado que estaba vinculada a ETA; quizás el gobierno, en ese momento, tenía cuentas pendientes que cumplir. Ahora parece que se ha librado de ellas. Que así sea.
lunes, 9 de febrero de 2009
Desmarcados
jueves, 5 de febrero de 2009
Una bandera en el parlamento
La crisis es ya para nosotros una estación de cercanías, en la que cada tren que llega trae peores noticias que el anterior, y de la que no podemos salir, porque afuera la nieve y los temporales han inutilizado nuestras carreteras.
Se ha convertido, sin darnos cuenta, en compañera de nuestros desayunos, en la sombra que nos persigue cuando salimos de paseo por las tiendas donde antes podíamos comprar, y ahora muestran carteles de liquidación y traspaso. La crisis es hoy económica, financiera, inmobiliaria, y si me apuro, moral, fiscal, jurídica…
Hay tantas crisis que nos negamos a reconocer que seríamos incapaces de resolverlas todas juntas. Cada una de ellas con sus causas, sus consecuencias, pero en todas hay un factor que me parece común: el manejo del tiempo. Y es que el ser humano tiene la extraña manía de actuar siempre a destiempo, fuera de plazo, en el último momento, tarde.
Un caso, el de la bandera española ondeando en la fachada del Parlamento Vasco. Algo normal, pero que al Gobierno Vasco le ha costado más de 20 años entender, y mediante una sentencia del Tribunal Supremo. Izaskun Bilbao ha desoído a los compañeros de partido, y sin mucha promoción, ha hecho colocar la bandera junto a las ya presentes.
Que eso ocurra en vísperas de unas elecciones puede llevar a confusiones, a malos pensamientos, e incluso a teorías sobre la intención o no de reanudar el conflicto con los símbolos. El caso es que tras tanto rumor de ilegalización, tras tanto desmarque, remate y descanso moral de muchos de los políticos vascos, las palabras han dejado lugar a los hechos, y las cosas están, por primera vez, en su sitio.
Ni de hablar de otros políticos autonómicos que deberían tomar nota, y dar explicaciones sobre lo que ocurre, y en que tiempos ocurre. Lo de Touriño es un nuevo error de manejo del tiempo. Si esos gastos extralimitados se hubiesen llevado a cabo hace 4 años, nadie hubiese dicho absolutamente nada. Lo que ocurre es que salen a la luz en medio de un periodo de crisis, de unos niveles de paro impensables, de familias sin recursos…¿había un peor momento para adquirir coches blindados de lujo, o sillas de más de dos mil euros? Me imagino que no.
Quizás hoy es tiempo de apoyar a tiempo a nuevas ideas, a nuevas personas con ganas de hacer las cosas bien, y en su preciso momento. Hay gente con ganas, con ideas, con ilusión…sólo necesitan apoyo.
Se ha convertido, sin darnos cuenta, en compañera de nuestros desayunos, en la sombra que nos persigue cuando salimos de paseo por las tiendas donde antes podíamos comprar, y ahora muestran carteles de liquidación y traspaso. La crisis es hoy económica, financiera, inmobiliaria, y si me apuro, moral, fiscal, jurídica…
Hay tantas crisis que nos negamos a reconocer que seríamos incapaces de resolverlas todas juntas. Cada una de ellas con sus causas, sus consecuencias, pero en todas hay un factor que me parece común: el manejo del tiempo. Y es que el ser humano tiene la extraña manía de actuar siempre a destiempo, fuera de plazo, en el último momento, tarde.
Un caso, el de la bandera española ondeando en la fachada del Parlamento Vasco. Algo normal, pero que al Gobierno Vasco le ha costado más de 20 años entender, y mediante una sentencia del Tribunal Supremo. Izaskun Bilbao ha desoído a los compañeros de partido, y sin mucha promoción, ha hecho colocar la bandera junto a las ya presentes.
Que eso ocurra en vísperas de unas elecciones puede llevar a confusiones, a malos pensamientos, e incluso a teorías sobre la intención o no de reanudar el conflicto con los símbolos. El caso es que tras tanto rumor de ilegalización, tras tanto desmarque, remate y descanso moral de muchos de los políticos vascos, las palabras han dejado lugar a los hechos, y las cosas están, por primera vez, en su sitio.
Ni de hablar de otros políticos autonómicos que deberían tomar nota, y dar explicaciones sobre lo que ocurre, y en que tiempos ocurre. Lo de Touriño es un nuevo error de manejo del tiempo. Si esos gastos extralimitados se hubiesen llevado a cabo hace 4 años, nadie hubiese dicho absolutamente nada. Lo que ocurre es que salen a la luz en medio de un periodo de crisis, de unos niveles de paro impensables, de familias sin recursos…¿había un peor momento para adquirir coches blindados de lujo, o sillas de más de dos mil euros? Me imagino que no.
Quizás hoy es tiempo de apoyar a tiempo a nuevas ideas, a nuevas personas con ganas de hacer las cosas bien, y en su preciso momento. Hay gente con ganas, con ideas, con ilusión…sólo necesitan apoyo.
miércoles, 7 de enero de 2009
Que Dios nos coja confesados
Hoy escuchaba en una tertulia radiofónica esos típicos mensajes que recibimos en estas fechas de gente a la cual hace meses que no vemos, pero que en vez de olvidarse de nosotros, nos regalan la vista y el intelecto con frases como "que el amor, de camino a tu casa, recoja la felicidad y la salud y te las entregue". Puestos así, lo mejor es que estas fiestas nunca terminasen.
Y eso mismo es lo que deben pensar algunas personalidades del panorama político español, tanto a nivel nacional como regional. Los grandes temas siguen pendientes, mientras nos fijamos en el entallado esmoquin a lo Gaultier de la Ministra de Defensa. Los españoles somos los principales culpables de nuestra clase política. Y eso lo digo porque está muy de moda echar balones fuera y quejarse de que la politica está hecha unos zorros, y que todos son el mismo perro con distinto collar. A la hora de asumir las culpas nadie se encuentra dispuesto.
Sé que es mucho pedir que cada español se lea los planteamientos y programas electorales de cada uno de los diferentes partidos que se presenten a unas elecciones (eso sería más bien utópico) pero al menos deberíamos echar mano del sentido común y dotar a nuestra elección de ciertas bases sólidas. Por ejemplo; sigue habiendo gente que vota al partido de Felipe González, o al de Aznar, o que votaría al PSO(¿E?) con tal que no ganen los fachas del PP, y gente a su vez que votaría al PP con tal que no ganen los progres del PSO(¿E?). La idea es hacer gansadas, sea cual sea el objetivo de éstas.
Y mientras tanto, nos bañamos cada mañana en miles de noticias que aprietan cada vez más la soga a nuestro cuello: hipotecas blindadas, consumo inerte, gastos crecientes, aumento de tarifas, disminución de poder adquisitivo... La lista es enorme, y a su vez fácilmente resumible: ciasco. Y los culpables somos tu y yo, tus vecinos y los mios, aquellas personas que nos cruzamos en el super y los que van a ver la misma película que nosotros. Los 46 millones de españoles se componen de eso, de pequeños millones de grupos de 2, y de 3 y de 5. Esos pequeños grupos que terminan una conversación de política diciendo: "yo voto a IU-ERC-EV porque me preocupo por la naturaleza" o "yo voto a ZP porque Rajoy es un carca" o quizás peor aún "yo no voto a UPyD porque no van a sacar nada". ¿Qué hay de los programas políticos, de las ponencias en el Congreso?.
Así pues, no podemos pretender que nuestra clase política sea ejemplar, cuando los que tenemos el derecho y el deber de elegirles lo hacemos como cuando hacíamos equipos en el colegio para la clase de gimnasia: Tu porque eres mi amigo, tu porque eres la chica que me gustas y te pasaré el balón todas las veces que haga falta hasta que metas gol. Así nos iba después: perdíamos 10-0 y aún decíamos que habíamos jugado mejor.
Quizás algún día todos sepamos elegir, al menos, con criterio. Mientras tanto, que Dios nos coja confesados.
Y eso mismo es lo que deben pensar algunas personalidades del panorama político español, tanto a nivel nacional como regional. Los grandes temas siguen pendientes, mientras nos fijamos en el entallado esmoquin a lo Gaultier de la Ministra de Defensa. Los españoles somos los principales culpables de nuestra clase política. Y eso lo digo porque está muy de moda echar balones fuera y quejarse de que la politica está hecha unos zorros, y que todos son el mismo perro con distinto collar. A la hora de asumir las culpas nadie se encuentra dispuesto.
Sé que es mucho pedir que cada español se lea los planteamientos y programas electorales de cada uno de los diferentes partidos que se presenten a unas elecciones (eso sería más bien utópico) pero al menos deberíamos echar mano del sentido común y dotar a nuestra elección de ciertas bases sólidas. Por ejemplo; sigue habiendo gente que vota al partido de Felipe González, o al de Aznar, o que votaría al PSO(¿E?) con tal que no ganen los fachas del PP, y gente a su vez que votaría al PP con tal que no ganen los progres del PSO(¿E?). La idea es hacer gansadas, sea cual sea el objetivo de éstas.
Y mientras tanto, nos bañamos cada mañana en miles de noticias que aprietan cada vez más la soga a nuestro cuello: hipotecas blindadas, consumo inerte, gastos crecientes, aumento de tarifas, disminución de poder adquisitivo... La lista es enorme, y a su vez fácilmente resumible: ciasco. Y los culpables somos tu y yo, tus vecinos y los mios, aquellas personas que nos cruzamos en el super y los que van a ver la misma película que nosotros. Los 46 millones de españoles se componen de eso, de pequeños millones de grupos de 2, y de 3 y de 5. Esos pequeños grupos que terminan una conversación de política diciendo: "yo voto a IU-ERC-EV porque me preocupo por la naturaleza" o "yo voto a ZP porque Rajoy es un carca" o quizás peor aún "yo no voto a UPyD porque no van a sacar nada". ¿Qué hay de los programas políticos, de las ponencias en el Congreso?.
Así pues, no podemos pretender que nuestra clase política sea ejemplar, cuando los que tenemos el derecho y el deber de elegirles lo hacemos como cuando hacíamos equipos en el colegio para la clase de gimnasia: Tu porque eres mi amigo, tu porque eres la chica que me gustas y te pasaré el balón todas las veces que haga falta hasta que metas gol. Así nos iba después: perdíamos 10-0 y aún decíamos que habíamos jugado mejor.
Quizás algún día todos sepamos elegir, al menos, con criterio. Mientras tanto, que Dios nos coja confesados.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
La real, sólo en catalán.
Hoy me he levantado con la intención de redefinir mi condición católica, de denunciarme a mi mismo por pertenecer a una institución, en concepto de feligrés, que se sube al carro de extremismos sin sentido.
Según leía hace unos días, el prior del monasterio de la Real, Miquel Mascaró, en el uso de su libertad ha tenido contactos con nacionalistas catalanes, gallegos, vascos…de todo un poco, vamos. Y eso no tendría que pasar de ser una simple anécdota, insípida para los que no vamos a oír misa a la Real, pero hay nuevos detalles sobre él que me hacen recapacitar.
Y es que parece que la alergia al castellano también se ha instaurado en las raíces de la iglesia, y se ha convertido en la única opción, al menos en el monasterio de la Real, para los novios que se acercan a contraer matrimonio en dicho monasterio. David y Mónica, que así se llamaba la pareja en cuestión, preparan su boda con toda la ilusión del mundo, como la mayoría de las parejas, esperando que nada saliese mal y que el día de su boda fuese como ellos habían soñado. Mónica es de ascendencia andaluza, y empezó a no entender nada cuando el curso prematrimonial se le impartió en mallorquín. Podía entenderlo, ya que había otras parejas allí y debía aceptar lo que parecía la opción de la mayoría (aunque nadie preguntó). Pero su sorpresa fue mayúscula cuando el párroco no accedió a oficiar su boda (en la que sólo ellos decidían) en castellano, por mucho que Mónica le comentase que la mayoría de invitados al evento eran familiares andaluces, que no iban a comprender nada de lo que allí se diría.
De la Salve rociera, ni hablar. Se negó en rotundo a permitirla en la iglesia, así que los novios decidieron elegir otra iglesia, y se casaron a su gusto. Y no sé si ese padre tiene o no derecho a imponer sus creencias lingüísticas a los creyentes religiosos de su parroquia, pero el hecho de que el monasterio esté ocupado por la Orden de los Sagrados Corazones, simpatizantes de formaciones afines al nacionalismo catalán y mallorquín, y que en él se hayan pronunciado conferencias llevadas a cabo por personajes como Iñaki Gil de San Vicente (ex batasuno) si que puede ser comentable. Ni hablar ya de la negativa a permitir la Salve, con la excusa de que el coro rociero era propio de la cultura andaluza, no de la mallorquina, y no eran asimilables.
Y es que más le valdría apelar menos al Concilio Vaticano II, y más al sentido común.
Según leía hace unos días, el prior del monasterio de la Real, Miquel Mascaró, en el uso de su libertad ha tenido contactos con nacionalistas catalanes, gallegos, vascos…de todo un poco, vamos. Y eso no tendría que pasar de ser una simple anécdota, insípida para los que no vamos a oír misa a la Real, pero hay nuevos detalles sobre él que me hacen recapacitar.
Y es que parece que la alergia al castellano también se ha instaurado en las raíces de la iglesia, y se ha convertido en la única opción, al menos en el monasterio de la Real, para los novios que se acercan a contraer matrimonio en dicho monasterio. David y Mónica, que así se llamaba la pareja en cuestión, preparan su boda con toda la ilusión del mundo, como la mayoría de las parejas, esperando que nada saliese mal y que el día de su boda fuese como ellos habían soñado. Mónica es de ascendencia andaluza, y empezó a no entender nada cuando el curso prematrimonial se le impartió en mallorquín. Podía entenderlo, ya que había otras parejas allí y debía aceptar lo que parecía la opción de la mayoría (aunque nadie preguntó). Pero su sorpresa fue mayúscula cuando el párroco no accedió a oficiar su boda (en la que sólo ellos decidían) en castellano, por mucho que Mónica le comentase que la mayoría de invitados al evento eran familiares andaluces, que no iban a comprender nada de lo que allí se diría.
De la Salve rociera, ni hablar. Se negó en rotundo a permitirla en la iglesia, así que los novios decidieron elegir otra iglesia, y se casaron a su gusto. Y no sé si ese padre tiene o no derecho a imponer sus creencias lingüísticas a los creyentes religiosos de su parroquia, pero el hecho de que el monasterio esté ocupado por la Orden de los Sagrados Corazones, simpatizantes de formaciones afines al nacionalismo catalán y mallorquín, y que en él se hayan pronunciado conferencias llevadas a cabo por personajes como Iñaki Gil de San Vicente (ex batasuno) si que puede ser comentable. Ni hablar ya de la negativa a permitir la Salve, con la excusa de que el coro rociero era propio de la cultura andaluza, no de la mallorquina, y no eran asimilables.
Y es que más le valdría apelar menos al Concilio Vaticano II, y más al sentido común.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Policías de diccionario
Según declaraciones del director de la Secció Filológica de l’Institut d’Estudis Catalans, Joan Martí, los periodistas que no hablen correctamente el catalán deberían ser multados, como ya lo son los comerciantes que se niegan a rotular en catalán. De esta manera, el IEC quiere extender la persecución lingüística que se vive en Cataluña a los que se esfuerzan por hacer uso del catalán en sus puestos de trabajo.
Desde la llegada de socialistas al gobierno catalán se han impuesto multas a los comerciantes catalanes por negarse a rotular en la lengua obligatoria. Este mecanismo de recaudación, si prospera la iniciativa del IEC, será otra de las muchas herramientas étnico-lingüísticas de las que disponen en Cataluña para incrementar el acoso lingüístico al español.
Afirman que el catalán peligra y que las autoridades deben reaccionar de manera inmediata, y su discurso seguirá siendo ese hasta que no se oficialice el catalán como único idioma reconocido. En la práctica, en las instancias oficiales, en la educación, en toda la administración local y regional, el catalán es la única lengua y el castellano ha desaparecido, tan sólo recurrido cuando se trata de notificar recaudaciones y tributos a los contribuyentes.
Y esto hace que nos preguntemos si en Cataluña, hoy en día, hay o no verdadera libertad de expresión. Quien no comparte el pensamiento único, que va unido a la lengua catalana y al nacionalismo socialista, es menospreciado, y próximamente, multado. ¿Cuánto tardarán las instituciones de las Islas Baleares en hacerse eco de ese tipo de propuestas? ¿Cuándo tardarán Tous y cia para hacer suyas las propuestas de los ilustres filólogos catalanes?
jueves, 13 de noviembre de 2008
La enésima indecencia
Hay que ver como en política, para algunos vale todo con tal de conseguir su cuota de poder. Es el caso de la intermitente EA que no se cansa de lanzar despropósitos para que los votantes independentistas del País Vasco no se queden sin opción de voto radical. El presidente de Eusko Alkartasuna ha afirmado que la formación pretende volver a llevar a las urnas a los abertzales que en 2001 acudieron a votar y en las posteriores votaciones han optado por la abstención
Su pretensión de liderar una descarada bandada nacionalista no tiene más que intereses electorales, acogiendo bajo sus siglas a todos los votantes de los diferentes partidos nacionalistas. Este tipo de personas, que conforman el espacio político de EA, hacen abertzalismo de despacho, lejos del abertzale callejero, agresivo y despiadado, y terminan de dar forma a todo ese mundo perverso en el que ETA y sus seguidores se encuentran tan a gusto.
Desmarcarse, en este caso, de la política del PNV, puede tener algo que ver con las declaraciones de varios pro-etarras en las que se dejaba caer ayer que sería factible llegar a un acuerdo con EA para hacer un frente común en la búsqueda del tan ansiado proyecto soberanista.
Deberemos esperar a ver por dónde sale esta vez el tiro independentista, si por el control político de un eje muy radical del abertzalismo, o por la consonancia del partido político y la banda terrorista. Me temo, aun así, que ninguna de las salidas de este tipo de decisiones es buena para España.
Su pretensión de liderar una descarada bandada nacionalista no tiene más que intereses electorales, acogiendo bajo sus siglas a todos los votantes de los diferentes partidos nacionalistas. Este tipo de personas, que conforman el espacio político de EA, hacen abertzalismo de despacho, lejos del abertzale callejero, agresivo y despiadado, y terminan de dar forma a todo ese mundo perverso en el que ETA y sus seguidores se encuentran tan a gusto.
Desmarcarse, en este caso, de la política del PNV, puede tener algo que ver con las declaraciones de varios pro-etarras en las que se dejaba caer ayer que sería factible llegar a un acuerdo con EA para hacer un frente común en la búsqueda del tan ansiado proyecto soberanista.
Deberemos esperar a ver por dónde sale esta vez el tiro independentista, si por el control político de un eje muy radical del abertzalismo, o por la consonancia del partido político y la banda terrorista. Me temo, aun así, que ninguna de las salidas de este tipo de decisiones es buena para España.
jueves, 6 de noviembre de 2008
El sueño americano
La frase con la que el señor Obama ha hecho renacer el sueño americano fue "América es el lugar donde todo puede pasar". El señor Obama, desconocido hace dos años en la escena pública, ha logrado imponerse a toda una favorita y a un reputado veterano de guerra. Su hito queda para la historia como uno de esos momentos que hacen progresar la sociedad occidental.
El comportamiento de los candidatos tras el escrutinio final fue de una elegancia y una altura de miras que ya quisiéramos para nosotros. Básicamente, una lección de aceptación ejemplar del juego democrático.
Y eso, en nuestra situación política actual, no hace más que recordarme el nacimiento hace algo más de un año de UPyD. Como el señor Obama, aparecía desde el desconocimiento en la escena pública, en este caso sin ayuda mediática, y se ha ido imponiendo paulatinamente a ciertos pensamientos encharcados en las mentes de muchos votantes.
Parece, en este caso, que en España no entendemos de lecciones democráticas. La elegancia y la altura de miras parecen no ser calificativos que puedan acompañar a nuestros gobernantes, sobretodo cuando se trata de mediar con un nuevo partido que le enfrenta con la realidad, les abofetea la cara y les deshace sus frágiles argumentos.
España comienza una nueva época en la el presidente parece no querer cometer errores ya cometidos, y para ello declara fidelidad a un futuro presidente que aun hoy debe tomar su primera decisión. No es bueno que nuestro máximo dirigente nacional vaya del blanco al negro con esta facilidad. Quizás debería comenzar por honrar su bandera, no permitir insultos por parte de sus compañeros de gobierno al todavía presidente estadounidense, y escuchar más a los diplomáticos que, en su propio partido, se van encargando de resolver los conflictos que algunos dirigentes van creando.
Podríamos decir que el señor Obama es en el mundo lo que UPyD en España. Un cambio que cada día va ganando más adeptos, una piragua que se hace hueco entre los grandes trasatlánticos, un reflejo de las nuevas sociedades, más competentes, más concienciadas, más críticas.
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