Me gustaría saber qué entiende el PSM por una persona abierta, cuando Middelmann ha conectado nuestras islas con decenas de destinos que se han convertido en una fuente de ingresos vital para nuestra oferta turística. No sé qué entienden por una persona integradora cuando está pidiendo que en el Teatro principal, que según tengo entendido es el teatro de los ciudadanos de Palma, y no sólo de los que hablan catalán, sino de todos, se abra la oferta de espectáculos y la libertad de presentarlos de la forma que crea más apropiada, teniendo en cuenta que lo hace en la lengua cooficial, y por lo tanto, con todo el derecho del mundo.
El caso es que en este mundo nacionalista en el que o estás conmigo o estás contra mi, a muchos se les ha ido la cabeza. Pretenden que las entidades privadas paguen sus sueños idealistas de una Mallorca catalanizada, y los ciudadanos se rebelan, cada uno en el ámbito que cree más conveniente. Si todos los mallorquines estuvieramos de acuerdo en esas imposiciones, no habría asociaciones que defienden lo contrario, no habría quejas de sindicatos por el abuso de las imposiciones en lengua catalana, no habría empresarios dispuestos a enfrentarse de pleno con la inmersión lingüística.
Quizás estas normativas impositorias no son a gusto de todos, y los que quieren hacer uno de la lengua cooficial que les plazca no quieren verse obligados por personajes de dudosa capacidad integradora.
Más les valdría realizar inmersiones en los gastos públicos, en las cuentas privadas de los altos cargos, y en los casos de corrupción que empiezan a dejar con el agua al cuello a las instituciones políticas de las islas.
Enhorabuena Middelmann.