lunes, 6 de octubre de 2008

Escritos

Leía hace unos días que la práctica totalidad de los escritos que el ayuntamiento de Palma tramita están sólo en catalán. Y es que pensándolo bien, debía notarse la mano de los nacionalistas que gobiernan en coalición. He de reconocer que no me sorprende, ni lo más mínimo, que los que se reparten actualmente las labores de liderazgo político hagan uso de sus ideales para empapar todo lo que tocan de un cierto carácter identitario.
Pero hubo una parte de esa información que sí me llamó la atención. Resulta que entre todo ese amasijo de enchufes y cables y mociones, hay un área que se libra de todo esto: los impuestos. Parece ser que alguien en el gobierno del hexapartito sigue creyendo en la necesidad de recaudar impuestos, y para ello no hace distinciones ideológicas, ni de lengua (no se descarta que en breve las notificaciones también se hagan en inglés, alemán, y francés).
Quizás algún día los viscerales dirigentes de nuestras islas dejen de pensar en sus propios ombligos y se den cuenta que en sus manos se encuentra el futuro de una comunidad que está falta de nuevas ideas, nuevos proyectos, más libertades de elección, y sobretodo, y por encima de toda ideología, está muy lejos de ser el paraiso que algunos nos quieren vender.
Solo espero que algún día ese alguien que sigue creyendo en la necesidad de tratar a todos los ciudadanos de las islas por igual, convenza a sus compañeros de partido, y empiecen a gobernar pensando en todos, y no sólo en los ciudadanos que les votan.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Sentencias de referencia para un gobierno sin rumbo

Hay quien dice estos días que la sentencia del Constitucional en referencia a la consulta de Ibarretxe se ha de convertir en una sentencia de referencia en la que ha quedado establecido dónde reside la soberanía que va a tener que ser refrendada en cuestiones pendientes todavía, como puede ser el Estatuto de Cataluña.

Éste, en su artículo 5 dicho Estatuto da por hecho que el pueblo catalán es soberano para tomar este tipo de decisiones, y a partir de esa premisa, se entrelazan una red de discursos y lógicas legalmente discutibles. Pero con estos antecedentes creados, queda meridianamente claro que la soberanía no se divide en autonomías, ni en territorios, sino que reside en el pueblo español en su conjunto.

El Lehendakari tiene aún recursos para llevar adelante su consulta; debería para ello solicitar en calidad de parlamentario la reforma de la Constitución, único escollo para poder cambiar esa referencia a la soberanía. Si no lo hiciese, volvería a jugar con dados marcados, y perdería la poca credibilidad que puede quedarle. Si lo hiciese, y no saliese aprobada su propuesta, su moral debería obligarle a dejar su cargo para ser fiel a sus ideas.

Y mientras tanto, Pedro Solbes jugando a la limpieza económica del país con miles de parados a los que nadie les advirtió del carácter lúdico de su pérdida de bienestar. Y al rato, donde dije digo digo Diego, y nadie saca punta a tal incongruencia. No logro entender que este buen hombre pase de intentar ocultar la crisis con juegos de palabras, a recibir de brazos abiertos a la recesión, como quién encuentra pareja para el último lento.

martes, 26 de agosto de 2008

Serendipity

Siempre que la razón humana, los esquemas prediseñados en los que basamos nuestros quehaceres diarios, y la lógica no consiguen resolver a priori tragedias como la que estos días hemos vivido con el accidente del vuelo de Spanair, en el aeropuerto de Madrid, se desempolva de mi memoria la palabra Serendipity.
Todo comenzó hace muchos años, cuando esa película irrumpió en mi vida, dándole la vuelta por completo. Desde entonces, el significado de esa palabra ha caminado junto a mi como a otros les acompaña el Carpe Diem. Según leí en una ocasión, se trata de un neologismo acuñado a partir de un cuento persa del siglo XVIII llamado «Los tres príncipes de Serendip», en el que los protagonistas, unos príncipes de la isla Serendip (que era el nombre árabe de la actual Sri Lanka), solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades.
Pero eso, claro, está descartado en nuestra sociedad de la información. Hemos creado una sociedad que funciona con la lógica del interruptor, con el paradigma del estimulo respuesta. Cuando este no funciona, cuando se resquebraja la certeza, echamos mano de la culpa para suplir el papel que hace tiempo interpretraba el azar.
Escuché estos días que para que un accidente de este tipo tenga lugar, se deben dar varios factores al mismo tiempo. Ese hecho, la coincidencia de varios factores en un espacio y tiempo concreto, es una serendipia, y cada una que ocurre nos recuerda lo lejos que estamos de controlar el mundo que nos rodea. Será quizas, que no es ese nuestro fin último.

martes, 5 de agosto de 2008

Pasión catalana, sangre española

Descuidando el lenguaje y la corrección ortográfica, el señor Puig se ha vuelto a enzarzar en polémicas fiscales, pero esta vez ha sacado su lado más chulesco y chabacano. Y es que parece ser que se haya envuelto en un espacio marginal que sobreviven base a sus actuaciones deplorables.

Retoma su línea de actuación, convirtiéndose en una caricatura de sí mismo, en la mofa de todo el panorama político y mediático español, mal que le pese. Quizás en la sociedad en la que él quedó anclado, las noticias no tenían mayor recorrido que el del chascarrillo entre amiguetes, pero alguien debería haberle comentado que hacer uso de la palabra en un blog es algo más que todo eso, y conlleva una cierta responsabilidad de la que ahora sus propios compañeros de partido intentan deshacerse.

Sr. Puig, si pretende autoproclamarse como la voz de todo un pueblo, que en principio y bajo su punto de vista tiene una lengua que lo abandera, lo menos que podría hacer es hacer buen uso de la misma. Para muestra, un botón: “Ens roben, ens diuen “hijos de puta” i tenim que estar callats? “ es parte del título de su post en el que hace referencia a la solidaridad catalana y la desagradecida actitud extremeña. Vaya y pregunte en todos esos colegios en los que solo se enseña en catalán, y verá qué “tenir que” es un castellanismo. Cualquiera con algo de mala uva pensaría que le queda a usted en sus venas algo de sangre española, que brota cuando se exalta. ¡Qué ilógicos son los sentimientos!

miércoles, 9 de julio de 2008

Mirar hacia otro lado

Es una pena que actos culturales subvencionados debido a su interés popular y su gran acogida, se conviertan en pasarelas para que los más desvirtuosos muestren sus quehaceres. Y es el caso, esta vez, de los conocidos radicales independentistas del grupo Els Maulets, que al parecer en la Trobada de Musics per la Llengua que tuvo lugar en Esporlas, se dedicaron a escupir, quemar y pisotear una bandera española bajo el escenario mientras actuaban los diferentes grupos musicales, todos en catalán.

Pero lo que más me llama la atención de este tipo de actos es que, siendo subvencionados por el Govern Balear y el Consell de Mallorca (15.000 euros cada uno), se permita la inclusión en el programa de actividades llamadas “minuts desafinats”, que consisten, según los propios organizadores (Antoni Nicolau), en recordar a todas las entidades, compañías privadas y partidos políticos que se han dedicado a ponerle trabas a la lengua catalana, de una u otra forma. Y para más INRI, y sin que las autoridades presentes en tan magno acontecimiento hicieran nada para evitarlo, un grupo de personajes se dedicaron a deshonrar un símbolo como la bandera española, quemándola, escupiéndola y pisoteando los restos de la misma en los aledaños del escenario.

Me gustaría saber cuánto tiempo tardarían en esposarme si si me ocurriese acercar un mechero a una bandera catalana en Esporlas, o si se me ocurriese montar el I Encuentro a favor de la Lengua Castellana, e invitase a tal evento a grupos radicales de Derechas. Creo que el Govern, el Consell, y todas estas entidades que subsisten con el dinero de nuestros impuestos (de los de los independentistas y de los no independentistas) deberían exponer claramente en qué se lo gastan.

lunes, 7 de julio de 2008

El día después

El otro día hablaba sobre las expectativas que se nos presentaban ante el congreso del PSOE. Tras los análisis realizados por la mayoría de los entendidos, se han deshecho entre discursos abstractos y vacíos, llenos de retórica de diseño y marketing ideológico. Las cuotas, antes referidas únicamente al género, se han multiplicado: debe haber gente joven, mujeres, inmigrantes…creo que lo único que no se han planteado es que por encima de todo tienen que ser competentes.

La lectura, lejos de ser pesimista, se apoya en realidades de actualidad objetiva, como que el paro y los problemas económicos han vuelto a convertirse en un clásico entre los problemas que más preocupan a los españoles. Zapatero pierde el debate de la calle, y es por eso que sus medidas huelen ya a populismo de rebajas. En esos casos, como no podría ser de otra forma, lo que preocupa no es lo que se ha expuesto, sino lo que se ha dejado de exponer.

El gobierno en pleno se ha ido de campamento, y se dedica a jugar con todos los españoles: Cuando debe dar explicaciones, juega al tabú (en el que se debe explicar un concepto sin nombrar según que palabras), cuando se trata de temas energéticos, el señor Sebastián nos deleita con una partida de streap póker, mientras Magdalena Álvarez se entretiene con trenecito nuevo, y Solves agudiza su ingenio con Sudokus.

Con esos precedentes, no me extraña que la votación a favor del proyecto de Zapatero en el PSOE haya sido casi unánime. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

viernes, 4 de julio de 2008

El calendario laico

Me gustaría saber qué pasa estos días por la cabeza de los miembros del gobierno cuando ven como el resto del país tienen una visión de la realidad muy diferente a la que ellos perciben. Y es que la izquierda moderada en España ha pasado a lo largo de su historia de lo público y lo común, a lo privado e individual.

Por lo que se va sabiendo en torno al congreso del PSOE y sus enmiendas, se ha sustituido la ideología de izquierdas por una serie de propuestas y debates muy provocativos, buscando la confrontación con algunos sectores de la derecha, para conseguir así marcar en su posición un forzado carácter izquierdista.

Ante la incapacidad, pues, de proponer soluciones de izquierdas sobre los grandes problemas de la sociedad española, se entretienen en debates superficiales y maquillados, como el que nos han brindado estos días en el congreso con las corbatas y los termómetros, o el del nuevo vocabulario inducido por la nueva miembra del gobierno socialista, y no hablemos ya del juego de sinónimos que se trae entre mano el sr. Zapatero.

Este gobierno cada vez se parece más a la Botica de Txumari Alfaro.